Wurrrup

El Wurrrup está en peligro de extinción

Nombre científico: Lagorchestes hirsutus

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Cuando los colonos europeos se asentaron en las llanuras herbáceas del interior del continente australiano, observaron que el comportamiento de los wallabíes o pequeños canguros era muy similar al de la liebre europea. Estos graciosos animales, que recibieron el apropiado nombre de liebres wallabíes, excavaban, como las liebres, una guarida poco profunda a la sombra de un montecillo de hierba o entre los arbustos y, como ellas, también huían a toda velocidad cuando detectaban la presencia de los galgos de los primeros colonizadores.

El wurrup es una de estas liebres wallabíes. Se distingue de las demás por los largos pelos rojizos de la parte posterior del dorso que le dan una apariencia hirsuta; de ahí su nombre científico. Como la mayoría de las liebres wallabíes, pertenece al género Lagostrophus, que significa liebre danzarina. Es un animal solitario y nocturno que durante el día descansa al abrigo liviano de su guarida. Cuando es perseguido emite un reclamo sibilante y es capaz de dar prodigiosos saltos, tanto en altura como en longitud. De régimen herbívoro, se alimenta de varios tipos de hierbas y pequeños matojos.

El wurrup vivía en Australia Occidental, incluidas las islas de Shark Bay, en el Territorio del Norte y en el sector occidental de Australia del Sur. Pero hace ya muchos años que desapareció de la mayor parte del continente y hoy sólo se encuentra en el Santuario del Desierto Tanami, en el Territorio del Norte, donde existen dos reducidas colonias de seis a diez ejemplares cada una de ellas. En cambio, es abundante en las islas Bernier y Dorre, frente a la costa de Australia Occidental (Shark Bay). La UICN considera que es una especie rara y la CITES la incluye en el Apéndice 1.

Otra especie de liebre wallaby, la oriental (Lagorchestes leporides), antes habitual en Australia del Sur y Nueva Gales del Sur, no ha sido observada desde 1890 y probablemente está extinguida. La tercera, L. asomatus, no ha sido observada nunca y constituye un auténtico misterio zoológico: fue descrita por un cráneo hallado en el lago McKay en 1931. Pero esto no significa que sea una especie fósil; no debemos olvidar que los primeros colonizadores hicieron verdaderas masacres entre estos animales que les recordaron las liebres del Viejo Continente.

Las poblaciones de wurrup y de otras especies de marsupiales —liebre wallaby de bandas, betong de Lesueur, etc.— que viven en las islas de Shark Bay son muy importantes para los conservacionistas, porque la información sobre estos animales ha sido registrada a intervalos regulares por los científicos que han visitado las islas desde hace 190 años. Estos bio-topos aislados son auténticos laboratorios vivientes en los que el personal que administra las reservas y parques naturales puede investigar cómo las poblaciones de varias especies estrechamente relacionadas entre sí interaccionan y fluctúan en un área cerrada y bien protegida.

La disminución de los efectivos de ésta y otras liebres wallabíes en el continente se ha atribuido a la depredación practicada por los zorros. Pero el Dr. W. D. L. Ride del Western Australian Museum, especialista en mamíferos nativos de Australia, sugirió en 1970 que la principal causa del declive de estas especies huidizas y solitarias era más compleja y debía atribuirse sobre todo a la alteración del habitat herbáceo como consecuencia del pastoreo (y el pisoteo) excesivo de ovejas y vacas.

Sin embargo, Ride reconocía que la depredación ejercida por los zorros e incluso por los gatos cimarrones podría explicar el declive de las poblaciones de liebre wallaby de bandas (Lagostrophus fasciatus) —especie también considerada rara por la UICN—, que es mucho más gregaria que el wurrup y tiende a congregarse bajo arbustos densos y abovedados.

Los aborígenes de Australia practicaban una caza intensiva de las liebres wallabíes por su apreciada carne —la analogía con las liebres es también gastronómica—, pero al mismo tiempo favorecían su existencia. Los incendios que provocaban durante el invierno para despejar el terreno y facilitar la caza producía un mosaico de pequeñas praderas en distintos estadios vegetativos. Las liebres wallabíes disponían así de alimento abundante y su habitat no era invadido por la maleza ni devastado en verano por el fuego provocado por los rayos, porque los incendios artificiales del invierno eliminaban los árboles a su paso.

De hecho, el declive de las poblaciones de liebres wallabíes coincidió con el traslado forzoso de los aborígenes a áreas muy extensas y con la consiguiente disminución de la frecuencia de incendios durante el invierno. Las dos colonias residuales de wurrups viven en zonas donde aún se practican con regularidad los incendios de invierno.

peces en peligro de extinción

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