Wallaby de las rocas de cola anillada

El Wallaby de las rocas de cola anillada está en peligro de extinción

Nombre científico: Petrogale xanthopus

causas de los animales en peligro de extinción

Los wallabíes de las rocas son animales que han sabido adaptarse a los hábitats escarpados. Es proverbial su agilidad para desplazarse entre las rocas; son capaces de salvar los accidentes del terreno con saltos de hasta 4 m de longitud. También trepan con relativa facilidad por los troncos inclinados y por las paredes de los acantilados. En terreno abierto se desplazan a saltos, cortos o largos, de forma bastante desgarbada porque llevan la cabeza baja y la cola arqueada hacia arriba. Ésta no les sirve de fulcro, como a los canguros y wallabíes del género Macropus, y nunca la apoyan en el suelo.

Entre las adaptaciones anatómicas desarrolladas por estos pequeños canguros para saltar entre los peñascos y rocas sin caer de bruces están la cola larga, peluda y cilindrica que actúa como balancín, y las gruesas almohadillas adherentes que revisten la planta de sus patas traseras. La adherencia de las almohadillas palmares se debe a sus ásperas granulaciones y a los pelos duros y tiesos que bordean su perímetro; la cola tiene en el extremo un mechón de pelos largos que acentúa su función equilibradora.

Los wallabíes de las rocas delatan su presencia porque la fricción de sus pies y de su pelaje sobre las sendas que siguen regularmente durante generaciones pule la piedra caliza hasta dejarla brillante como un cristal.

Son animales de hábitos nocturnos. Pasan el día en cuevas y grietas rocosas, que abandonan al atardecer. Sólo ocasionalmente, durante las tardes más cálidas, salen en pleno día para tomar un baño de sol. Son fitófagos y su dieta básica se compone de cortezas, raíces y diversos tipos de hierbas. Durante la estación seca pueden pasar mucho tiempo sin beber agua, ingiriendo las raíces y cortezas más jugosas.

El wallaby de las rocas de cola de cepillo (Petrogale penicillata), el más abundante y estudiado del género, vive en pequeños grupos que defienden un territorio común. En el seno de cada grupo se establece una jerarquía lineal entre los distintos machos tras una serie de luchas ritualizadas. Es probable que el wallaby de cola anillada muestre un comportamiento similar, pues, según el profesor W. O. L. Ride del Western Australian Museum, todas las especies son comunitarias y bastante proclives a la lucha.

Las hembras del wallaby de cola anillada son poliéstncas y suelen tener una cría por parto. En raras ocasiones dan a luz dos crías gemelas. El período de gestación es muy corto —unos 32 días—, porque estos marsupiales carecen de dia-pausa embriónica. Como la hembra suele acoplarse inmediatamente después de cada parto, puede tener una cría cada mes. La cría, diminuta y desvalida cuando nace, como suele ser la norma entre los marsupiales (su desarrollo es tan escaso que parece un feto de pocos días), no abandona la bolsa marsupial materna hasta después de doscientos o más días.

Aunque los wallabíes de las rocas han desaparecido o son muy raros en el S de Australia, continúan siendo abundantes en las zonas inaccesibles a los conejos y al ganado doméstico. Éste es el caso de las zonas rocosas que no han sido invadidas por cabras cimarronas, cuya destacada competencia alimenticia con los wallabíes de cola anillada fue claramente demostrada en un estudio realizado en Broken Hill, al E de Nueva Gales del Sur. Una especie de Petrogale, el P penicillata antes mencionado, incluso ha colonizado la isla hawaiana de Oahu, estableciéndose una pequeña población en algunos valles aislados como consecuencia de la huida de dos animales en 1916.

Además de la competencia alimenticia con el ganado doméstico o cimarrón, el wallaby de las rocas de cola anillada sufrió, desde principios del siglo pasado, una intensa persecución por la belleza de su piel. A principios del actual siglo sus poblaciones habían disminuido notablemente. Hoy ha desaparecido de diversas zonas, pero continúa siendo abundante en la cordillera Flinders, en Australia del Sur, y en algunas otras áreas aisladas. El Departamento del Interior de Estados Unidos —este país es uno de los principales importadores mundiales de pieles— considera esta especie en peligro de extinción, pero la UICN no la incluye en ninguna de sus categorías, aunque sí incluye en la categoría de rara una especie estrechamente relacionada, Petrogale persephone.

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Wallaby de las rocas de cola anillada

 

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