Rorcual común

El Rorcual común está en peligro de extinción

Nombre científico: Balaenoptera physalus

la extinción de los animales

El rorcual común, que ocupa el segundo lugar entre los cetáceos por su tamaño, es mucho más estilizado que el rorcual azul —de hecho es el rorcual más estilizado y, por tanto, también el misticeto—, lo cual significa que, a longitudes iguales, el segundo es mucho más voluminoso y pesado.

Los ejemplares del hemisferio sur son de mayores dimensiones que los del norte: mientras que en el sur pueden alcanzar los 26 m de longitud, en nuestras aguas nunca sobrepasa los 22 m. La coloración del rorcual común presenta una particularidad única entre los mamíferos, la asimetría, que no sólo afecta la piel de la región ventral, sino también las barbas; en efecto, las del lado izquierdo son de color gris, y las del tercio anterior del lado derecho presentan un tono blanco amarillento. Se cree que esta extraña particularidad está relacionada con el método que utiliza para capturar las presas de mayor tamaño: suele nadar de lado, dando un giro de 90° a su silueta.

Es un animal de costumbres pelágicas que rara vez puede ser observado en aguas de profundidad inferior a 200 m. Se han identificado numerosas poblaciones bien diferenciadas entre sí. Los rorcuales comunes que viven en el Mediterráneo, por ejemplo, pertenecen a una población que se extiende desde el N de las Islas Británicas hasta Mauritania. La mayoría de estas poblaciones son migratorias. En primavera y a principios de verano se desplazan para alimentarse en latitudes más altas, aunque no necesariamente a las aguas polares; la subpo-blación del Mediterráneo occidental, por ejemplo, se puede observar fácilmente en primavera en las costas ibéricas, porque entonces migra hacia sus cuarteles de verano en el mar de Liguria. En otoño, los rorcuales comunes regresan a las aguas tropicales o subtropicales.

El rorcual común tiene barbas de textura media que le permiten una alimentación muy variada; de hecho, es el rorcua! más eurífago y su fuente de alimentación varía con facilidad, según las disponibilidades locales. En el Antartico la dieta consiste casi exclusivamente en eufausiáceos, pero en aguas más septentrionales incluye otros crustáceos y varios tipos de pequeños peces, aunque en menor proporción. En el Mediterráneo occidental su presa predilecta es una especie de eufausiáceo que forma densos bancos; pero cuando no encuentra estos crustáceos, también ingiere sardinas o arenques.

En general, los peces ingeridos por los rorcuales pertenecen a especies sociables que forman grandes bancos, como los clupeidos antes citados y los capelines, caballas y bacalaos. Para capturar éstas y otras presas utilizan un proceso de filtración. Después de tragar una enorme cantidad de agua rica en presas con la que llenan su gran garganta extensible. cierran sus enormes fauces, comprimen la piel de la garganta y levantan la lengua; el agua es expelida a través de las barbas y las presas, que no pueden traspasarlas, son ingeridas por el rorcual. En el caso del rorcual común, el agua distiende la garganta de tal manera que a veces duplica su diámetro normal.

animales acuaticos en peligro de extinción

Se ha dicho que el rorcual común utiliza la ecolocación para localizar las presas, pero no ha podido ser demostrado; sin embargo, sí produce una amplia gama de sonidos de baja frecuencia y es probable que también emita pulsaciones de alta frecuencia.

Como su cuerpo fusiforme o hidrodinámico parece indicar, el rorcual común es uno de los cetáceos más rápidos. Es capaz de mantener durante un tiempo considerable una velocidad de 37 km/h, de sumergirse hasta 230 m y permanecer bajo el agua durante 15 minutos.

El rorcual común es probablemente monógamo; los individuos de esta especie suelen nadar en parejas. Éstas se reúnen en pequeños grupos de cuatro a seis individuos y durante las migraciones en grupos mucho mayores (unos cincuenta); en contadas ocasiones estos bancos agrupan trescientos rorcuales. La cópula tiene lugar entre diciembre y febrero. Tras la gestación, que dura once meses, nace una cría de 6,5 m de longitud y 1,8 Tm de peso. El destete tiene lugar seis o siete meses más tarde, cuando madre y cría llegan a la zona de alimentación de verano; entonces la cría mide ya unos 12 m.

Antes de la explotación comercial, los efectivos de rorcuales comunes maduros se cifraban en 470.000; de éstos, unos 400.000 vivían en el hemiferio sur (la inclusión de los ejemplares inmaduros aumentaría estas cifras en un 50%). En 1989 el Servicio de Pesquerías Marinas de los EE.UU. estimaba en unos 120.000 sus efectivos, de los cuales 85.000 vivían en el hemisferio sur. Sin embargo, en la junta de la IWC celebrada el mismo año se informó que en el hemisferio sur su número debía situarse entre dos y tres mil y que, en el mejor de los casos, no alcanzaban los 5.000.

Estas tristes cifras revelan la matanza comercial a que fue sometido durante los años 60 y que prosiguió después de la moratoria de 1985 a manos de piratas o bajo el disfraz de una supuesta investigación científica. La necesidad de matar estos animales amenazados de extinción con fines científicos es una pura falacia: actualmente son muy numerosos los medios y recursos humanos para investigar la etología, la distribución geográfica y la ecología de éstos y de todos los demás cetáceos.

El rorcual común es considerado una especie vulnerable por la UICN y está incluido en el Apéndice 1 de la CITES.

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