Orangután

El Orangután está en peligro de extinción

Nombre científico: Pongo pygmaeus

animales en peligro de extinción en el mundo
El orangután es el más arborícela de todos los póngidos. Sólo ocasionalmente baja al suelo de la selva, haciéndolo el macho con más frecuencia que la hembra. Sus poderosos y fuertes brazos, casi dos veces tan grandes como sus piernas, los utiliza para trepar y balancearse de las ramas. Con sus pies y manos como garfios puede quedarse colgando, o en otra posición aparentemente incómoda, durante horas y horas. Incluso puede dormirse. Es una especie muy bien adaptada al habitat selvático.

Puede ser observado en distintos tipos de selva primaria, desde los bosques inundables y pantanosos situados a orillas del mar (Borneo) hasta los bosques montanos situados a 1.500 m de altura (Borneo y Sumatra). Es un animal de hábitos diurnos.

De noche duerme sobre un gran nido o plataforma que construye con ramas dobladas o quebradas con sus fuertes brazos. Suele construir un nido cada noche, aunque ocasionalmente puede utilizar el mismo dos o tres noches seguidas. A veces, para descansar durante el día, construye un nido más pequeño.

El orangután también se refugia del sol y la lluvia sosteniendo ramas pobladas de hojas encima de su cabeza, o bien envolviendo la cabeza y el cuello en hojas de gran tamaño.

El uso de herramientas es mucho más limitado que en otros póngidos, quizá porque sus hábitos solitarios no le permiten perpetuar una elaborada cultura. Sin embargo, los ejemplares cautivos liberados en la naturaleza utilizaban palos para cavar, luchar, comer, rascarse y muchas otras actividades.

Algunos orangutanes cautivos aprendieron incluso, sin ayuda humana, a desatar los complicados nudos con que estaban amarradas las barcas o balsas, subir a ellas y navegar río abajo.

El orangután es más lento que los gibones en sus desplazamientos. La investigación Birute Galdikas observó desplazamientos de 800m, aunque normalmente apenas alcanzaban los 200 o 300m. Las puntas de actividad se registran por la mañana y por la tarde. A mediodía el orangután descansa.

La dieta básica del orangután es fongívora e incluye una gran proporción de higos silvestres (frutos de Ficus). Su habilidad para localizarlos es proverbial. Como las diversas especies de higos, maduran en distintas épocas del año, los orangutanes deben realizar importantes movimientos locales. También comen otras materias vegetales, insectos y probablemente, pequeños invertebrados y huevos de aves.

Aunque el gran póngido rojo ha sido estudiado en la Ketambe Research Station (Borneo) desde 1971, aún no se conoce con exactitud la naturaleza de los grupos familiares ni el papel del macho dominante.

Es evidente que existe un gran dimorfismo sexual: el macho pesa casi el doble que la hembra y tiene en las mejillas unos repliegues de tejido fibroso que dilatan enormemente su cara. También cuenta con un gran saco laríngeo y un largo pelaje que, junto con el imponente tamaño y la cara ensanchada, utiliza para dar mayor vistosidad a las confrontaciones con los machos que invaden su territorio.

Los orangutanes viven solos o en grupos muy reducidos. Sin embargo, la mayoría de individuos de una zona mantienen una relación bastante amistosa, formándose a veces grupos temporales. Los machos adultos ocupan territorios mayores que las hembras y, como ya hemos sugerido, se muestran hostiles con otros machos.

Aunque infrecuentes, los contactos entre machos adultos suponen invariablemente una abierta agresión o, como mínimo, un rechazo. Las hembras adultas, en cambio, se asocian frecuentemente a dúo, viajando y alimentándose juntas durante dos o tres días. Los individuos jóvenes suelen formar alianzas entre ellos o con algún adulto de uno u otro sexo.

Los adultos de sexos opuestos sólo se unen durante el período de reproducción. Para este propósito, el macho prefiere una hembra adulta y ésta al macho dominante. La elección del compañero sexual es una prerrogativa de la hembra, que se niega a ser monopolizada por ningún macho (véase mona de Gibraltar), aunque se producen «violaciones» con cierta frecuencia.

El orangután suele ser más silencioso que los restantes antropoides. Su sonido más destacado es el largo reclamo del macho adulto, una serie de gruñidos que pueden oírse a Un kilómetro de distancia. Aparte de ésta, se han descrito otras catorce vocalizaciones.

Después de una gestación de 233-265 días, la hembra da a luz a una cría, rara vez dos. La cría se agarra al vientre de la madre hasta que tiene un año de edad y luego se monta en su espalda hasta los dos años y medio. A los tres años y medio tiene lugar el destete.

La hembra alcanza la madurez sexual a los siete años; entre parto y parto hay un intervalo de tres o cuatro años. Sin embargo, en una zona muy perturbada por la presencia humana este intervalo se puede incrementar hasta ocho años. La longevidad máxima registrada (cautiverio) es de 59 años, lo cual es todo un récord para un primate no homínido.

El rango de distribución del orangután se ha ido reduciendo desde el pleistoceno a causa de la caza excesiva y de la degradación ambiental. En Sumatra, el orangután sólo ocupaba el 20 o 30% de su distribución en los años 30; hoy sólo se encuentra en el norte de la isla. La persecución del orangután (esta palabra significa el «hombre del bosque» en indonesio y malayo) pudo haber sido estimulada por su gran semejanza con los humanos y servido como alternativa a la caza de cabezas en tribus vecinas.

Durante gran parte de este siglo, una de las causas más importantes del declive de las poblaciones de chimpancé ha sido la captura de animales jóvenes para su exhibición en circos y zoos, lo cual suponía, inevitablemente, matar a la madre. Desde hace años, la especie está legal-mente protegida en Indonesia y Malasia y el escaso tráfico que existe es completamente ilegal. Actualmente el principal problema es la deforestación ya que el orangután es un animal exclusivamente forestal que no sobrevive si se eliminan los árboles.
En 1986 se estimó en 6.000 el número de orangutanes supervivientes en Sumatra, y 37.000 en Borneo.
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