León asiático

El León asiático está en peligro de extinción

Nombre científico: Panthera leo pérsica

un animal en peligro de extinción información
El león asiático, subespecie distinta del león africano, figura en todos los documentos históricos. En tiempo biológicamente tan reciente como el de Aristóteles (300 a.d.C.), su distribución geográfica abarcaba desde el sur de Grecia, por el NE, hasta Palamau, Bihar (India), en el E. Y, según el testimonio de las pinturas rupestres, estaba muy difundido en Europa hace 15.000 años.
A principios del actual siglo el león asiático era habitual en diversas zonas del N de la India y del Próximo Oriente, sobre todo en Persia y Arabia. Pero hacía siglos que había desaparecido de Europa.

El último reducto del león asiático es una zona mixta de sabanas y bosques monzónicos de 1.412 km2, situada en el SO de la península de Saurashtra, en el Gujarat, donde a duras penas sobrevive a la creciente presión de la población humana. La zona, una extensión forestal relicta que desempeña un importante papel en la regulación del clima de la península, recibe el nombre de Santuario de Gir y su área central de 300 km2 fue declarada hace unos años Parque Nacional.

Los leones asiáticos, de costumbres y hábitos similares a los africanos si exceptuamos su tolerancia especial con el género humano —la clave de su supervivencia—, viven en esa zona una existencia tranquila como reyes indiscutibles de la naturaleza (el león y el tigre siempre han vivido en biotopos distintos) sólo perturbada por la pulsión de la caza.
La caza, como en África, suele practicarse mediante la cooperación común —la presa es acosada y conducida por unos cuantos miembros del grupo hacia donde se encuentra el resto, que espera emboscado— y, también como allí, es una tarea encomendada a las hembras. El porcentaje de capturas con éxito, al menos en el caso de los herbívoros salvajes, es un ridículo 17%, en parte porque las leonas no tienen en cuenta la dirección del viento y también porque se cansan muy pronto.

Como en África, también los machos exhiben en las disputas territoriales sus abundantes melenas y a veces, aprovechándose de su mayor fuerza, se apropian de la presa cobrada por las hembras del grupo. Durante el día, los leones descansan a la sombra de un barnian (higuera de Buda), o del árbol perenne Carissa, cuyo follaje destaca en verano como una isla de verdor en la árida desolación del reseco paisaje. No se desperezan hasta el crepúsculo; entonces se instalan en sus puestos de acecho en torno a los poblados, pendientes de la vuelta al redil del ganado vacuno.
animales salvajes en extinción

Con el cambio de siglo, la zona del Gir fue asolada por una importante escasez de recursos alimenticios que se tradujo en una considerable reducción de las poblaciones salvajes de herbívoros. Los leones se convirtieron entonces en devoradores de hombres, fueron perseguidos sin tregua y abatidos a centenares. En 1913 sólo quedaban veinte individuos. Pero cuando ya casi todo parecía perdido para los últimos representantes del león asiático, el Nawab de Junagadh, cuyos dominios incluían gran parte del bosque de Gir, tomó cartas en el asunto. Decretó la protección del león y prohibió su caza hasta que, años más tarde, sus efectivos se recuperaron de modo apreciable; entonces la permitió de nuevo, pero introduciendo una cuota que limitaba el número de capturas a tres cabezas anuales. El león siempre ha ocupado una posición única en el folclore y la leyenda de la India, y el Nawab debió tenerlo en cuenta.

A partir de 1947, fecha de la independencia de la India, el león fue de nuevo una especie protegida y a mediados de los años 50 se prohibió de nuevo su caza. El primer censo sistemático fue realizado en 1950 por los naturalistas M. A. Wynter-Biyth y R. S. Dharmakumarsinhji. Más tarde se llevaron a cabo otros censos, arrojando el de 1985 un total de 239 leones frente a los 205 de 1979.

También durante la pasada década la WWF, la UICN, la Smithsonian Institution y la Universidad de Yale aunaron sus esfuerzos a los de las autoridades indias para estudiar exhaustivamente la ecología de los leones de la selva de Gir. El estudio reveló los efectos perniciosos del pastoreo no sólo para los herbívoros salvajes, sino también para el propio ganado, y ambos a su vez negativos para la población de leones.

El primero, porque los herbívoros salvajes —gacelas indias, jabalíes, nilgos, ciervos sambar y chital son sus principales presas; el segundo, porque los pastores, ante el rendimiento decreciente de su ganado, lo defendían con mayor ahínco de los leones, causando a menudo su muerte por envenenamiento. El león indio está considerado como especie amenazada por la UICN y la CITES lo incluye en el Apéndice 1. Pero se espera que las autoridades hagan todos los esfuerzos necesarios para salvar este animal, que fue símbolo nacional de la India y forma parte del escudo del país desde que el emperador Ashoka inscribió sus proclamas en favor de la conservación de la selva en el capitel de Sarnath, bajo la mirada pétrea de sus cuatro leones.

animales en riesgo de extinción

Artículos relacionados

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.