Lémur Negro

El Lémur Negro está en peligro de extinción

Nombre científico: Eulemur macaco

extinción de especies
El lémur negro es notable por su vistoso dimorfismo sexual. El macho tiene un hermoso pelaje negro brillante, incluidos los mechones que le enmarcan la cara, mientras que el de la hembra es de un color pardo dorado y sus mechones, blancos. Como los demás lémures, tiene la cola larga y las extremidades posteriores más largas que las anteriores, lo que en tierra le hace caminar de una forma particular.

El lémur negro se mueve con agilidad entre las ramas pequeñas y más externas de la copa de los árboles y es capaz de saltar hasta 5 m para pasar de una copa a otra. Utiliza la cola para mantener el equilibrio mientras salta o se desplaza de una rama a otra. Al contrario que muchos prosimios, el lémur negro (y los demás miembros del género Eulemur) carece de la capa reflectante especializada para la visión nocturna o tapetum lucidum. Se comprende, por tanto, que la actividad de esta especie sea diurna y crepuscular.

Al anochecer, es frecuente que se reúnan grupos de cinco a quince animales para buscar el alimento, pero esta actividad cesa apenas entrada la noche. También interrumpen su actividad durante las horas más cálidas de la jornada.

El lémur negro y las demás especies del género Eulemur (lémur mangosta, I. coronado, I. de vientre rojo) se diferencian de los del género Lémur por la ausencia de glándulas braquiales y antebraquiales. No presentan, por tanto, como el conocido maki o lémur de cola anillada (Lémur catta), la insólita costumbre de entablar combates rituales de olor. En cambio, poseen unas potentes glándulas perianales que utilizan para marcar su territorio y reforzar la unión de los grupos.

El lémur negro es una especie arborícela y activa, que corre y anda a cuatro patas sobre las ramas inclinadas y horizontales. Cuando se desplaza por el suelo, lo cual es poco frecuente, también suele andar, correr o galopar a cuatro patas, aunque es capaz de correr cortos trechos erguido sobre las patas traseras. Su dieta básica está integrada por flores, frutas y hojas que olfatea, examina y elige con sumo cuidado; en cautividad ha sido observado comiendo insectos, huevos y pájaros.

El lémur negro forma grupos de cuatro a quince individuos, en los que domina una hembra; suele existir cierto intercambio de adultos entre distintas manadas. Esos grupos son territoriales que suelen ocupar el espacio en densidades de 58 animales por km2. Para comunicarse unos con otros, los lémures negros utilizan un rico repertorio de reclamos, saludos, gestos conminativos y sonidos de alarma.

Los reclamos son emitidos continuamente cuando los animales se desplazan, y cumplen la función de señales de contacto y de cohesión entre los distintos miembros de la comitiva. Las atenciones recíprocas de limpieza del cuerpo y cuidado del pelo, efectuadas entre los distintos miembros del grupo, y las señalizaciones olorosas, dispersas entre las ramas y cortezas en los «comederos» comunes, cumplen también el objetivo de reforzar la unión y facilitar el mutuo reconocimiento entre cada miembro del grupo.

El período de gestación de la hembra es de 127 días, tras los cuales suele nacer una sola cría, aunque los gemelos no son infrecuentes. Durante las cuatro primeras semanas de vida, las crías se agarran al pelaje del vientre de la hembra, donde se mantienen en una posición transversal; después, se agarran a su espalda. El destete tiene lugar a los 135 días y alcanzan la madurez sexual a los 550 días. El lémur negro soporta muy bien la cautividad, pudiendo vivir 18 años o más.

Todas las especies de Eulemur están incluidas en el Apéndice 1 de la CITES. Como tantas otras especies malgaches, sus efectivos sufren un acusado declive como consecuencia de la pérdida de habitat forestal. Otra causa importante de la disminución de efectivos de Eulemur es la caza intensiva, porque se les achacan incursiones en los cultivos. Aunque algunas investigaciones de campo informen que existen altas densidades en zonas concretas, siempre se trata de reservas pequeñas y muy protegidas.

La UICN clasifica la subespecie E. macaco flavifrons en peligro de extinción, y la E. macaco macaco como vulnerable. También considera vulnerable la especie E. mongoz (lémur mangosta), mientras que a la E. rubriventer (lémur de vientre rojo) le atribuye un status indeterminado.

Otros lemúridos amenazados de extinción son el lémur manso de nariz ancha (Hapalemur griseus) y el recién descubierto lémur manso dorado (descubierto en 1985 y descrito en 1987), Hapalemur aureus. El lémur de collar (Varéela variegata) está clasificado por la UICN en un status indeterminado.
especies en peligro de extinción

Artículos relacionados

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.