✅ Hiena Parda ✅

La Hiena Parda está en peligro de extinción

Nombre científico: Hiaena brunnea

especies en extinción
La hiena parda, como todas las hienas, es un animal carroñero que se nutre de los despojos de los grandes mamíferos abatidos por otros carnívoros. Su aparato digestivo está ma-gistralmente adaptado a tan insólito régimen: la materia orgánica del hueso es digerida por completo y la fracción indigestible de la carroña —cuernos, pezuñas, parte mineral del hueso, ligamentos y pelos— es expulsada en forma de pelotas o granulos.

Al contrario que la hiena manchada, no ataca a los grandes mamíferos; por consiguiente, no implica ningún peligro para el hombre. Sus presas vivas mas habituales son los insectos, roedores y otros pequeños invertebrados. También se nutre de huevos y, en ciertas épocas del año, los frutos y otros vegetales, con su importante aporte de agua, pueden constituir incluso la mitad de su dieta. Algunas poblaciones frecuentan las costas marinas, donde se alimentan de focas, cangrejos y peces muertos.

La hiena parda almacena la comida entre la hierba y los matorrales, o la oculta en los huecos del suelo. Suele recuperarla veinticuatro horas más tarde. En la región de Kalahari se observó como una hiena parda extraía y ocultaba los veintiséis huevos de un nido de avestruz en una sola noche, y como algunas horas más tarde regresaba al lugar para comerlos.
Esta especie es de costumbres crepusculares y nocturnas; de día se refugia entre la espesura o bien en un cubil labrado en el suelo o entre peñas rocosas.

Los animales de una zona concreta están organizados en clanes. Aunque suelen buscar el alimento en solitario, no mantienen territorios individuales, sino que utilizan senderos de caza comunes. A veces, sobre todo en la época de lluvias, se reúnen cinco o seis miembros del clan para comer la misma carroña.

En general, los encuentros son muy frecuentes y siempre se resuelven de forma cortés. El intercambio de saludos durante un encuentro es muy variado: erección de la cresta dorsal, olfateo de cabeza y cuerpo, presentación e inspección de la glándula anal y unas pautas de conducta agresiva ritualizada que se describen más adelante.

Cada clan dispone de una madriguera central de cría y defiende un territorio de unos 170 km2; en el Kalahari puede abarcar 540 km2. Aunque las hienas pardas son capaces de cavar sus propias madrigueras de cría, normalmente utilizan la de algún proteles, una extraña hiena de pequeño tamaño cuyo régimen alimenticio es insectívoro.
El típico clan consta de un macho dominante, tres o cuatro machos subordinados, cuatro a seis hembras adultas y un número variable de crías. El clan no es un sistema estrictamente cerrado; siempre existen algunas emigraciones, sobre todo entre los individuos más jóvenes.
animales en via de extinción
En el clan existe una jerarquía estable, que se mantiene siguiendo unas pautas ritualizadas de conducta agresiva. Las pautas suelen basarse en mordiscos incruentos, mantenidos a veces durante bastante tiempo, en la garganta y la nuca. Para resolver los conflictos en el seno del clan y fortalecer las relaciones jerárquicas, las hienas pardas utilizan un amplio repertorio de vocalizaciones. Entre éstas se incluyen diversos chillidos, gruñidos, aullidos, alaridos y sonidos chirriantes, pero ninguno tan estridente como la risotada macabra y demente de la hiena manchada.

Cuando se desplazan, las hienas pardas dejan huellas olfativas a intervalos regulares como secreciones de su glándula anal. Probablemente, su objetivo es comunicarse con los restantes miembros del clan. La glándula anal de la hiena parda está más desarrollada que las de las restantes especies y es, en realidad, una glándula doble. Cada uno de los compartimentos o verdaderas glándulas segrega una pasta olorosa distinta: cuando la hiena marca una hoja de hierba, deposita, en primer lugar, una secreción blanca y, luego, una negra pocos centrímetros más arriba. Los análisis químicos de ambos tipos de secreciones han desvelado diferencias significativas entre los individuos, pero grandes similitudes entre las deposiciones efectuadas por el mismo animal a lo largo del año.

Después de unos tres meses de gestación, la hembra pare de dos a cinco crías, normalmente tres, que abren sus ojos al octavo día. Hasta el destete, son alimentadas por todas las hembras lactantes en una madriguera común.

Al contrario que muchos otros carnívoros, las hienas pardas no regurgitan el alimento para alimentar las crías, probablemente a causa de su forma de eliminar las partes no digeridas. Los cachorros salen por primera vez de la madriguera comunal a los tres meses de edad, pero no abandonan sus inmediaciones hasta los catorce meses.

La hiena parda ha sido clasificada como vulnerable por la UICN y la CITES la incluye en el Apéndice 1. Aunque está protegida e incluso bastante extendida en Bostwana, sus efectivos y rango han disminuido drásticamente en Namibia y Su-dáfrica. La causa principal es la activa caza por parte del hombre, que la considera un depredador de los animales domésticos. Sin embargo, los daños que puede causar son mínimos, ya que en un gran rancho vacuno del Transvaal, en el que esta especie fue estudiada durante quince años, no se registró ninguna depredación.
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