Eland de Derby occidental

El Eland de Derby occidental está en peligro de extinción

Nombre científico: Taurotragus derbianus derbianus

extinción de especies

Eland de Derby occidental

Los elands son antílopes de cuernos retorcidos en espiral que pertenecen, como los bisontes y toros, a la familia Bovidae. Aunque algunos autores los sitúan en una subfamilia aparte, Trgaelaphinae, es innegable que los elands y las vacas domásticas dan híbridos viables, lo cual es, por sí sólo, un buen criterio de proximidad filogenética.

Como bovino, los elands son animales de gran tamaño y corpulencia, con las pezuñas redondeadas y una joroba en la cruz. El género se distingue, además, por la papada situada entre la garganta y el pecho y los pesados cuernos en espiral, pero a la vez rectos, que llevan ambos sexos.

Los cuernos del eland de Derby son más largos e imponentes que los de la otra especie del género, el eland común (T. oryx). El récord de longitud de los cuernos se sitúa en unos 120 cm. Los de las hembras suelen ser tan largos como los de los machos, pero más delgados.

El eland de Derby también es mayor y más corpulento que el común y de ahí también su segundo nombre: eland gigante. Como suele suceder con los bóvidos, los machos suelen ser más pesados y corpulentos que las hembras. La distribución geográfica del eland de Derby es distinta de la del común, y casi se podría decir que complementaria.

Mientras que este último habita en África oriental y austral, el eland de Derby vive en el O y centro de África y, en el E, su distribución no se extiende más allá del S de Sudán. La subespecie occidental tiene poblaciones muy reducidas y diseminadas por Senegal, Gambia, Malí y las dos Guineas.

El habitat preferido de los elands son los terrenos planos o levemente ondulados, con arbustos y árboles diseminados. El eland de Derby busca terrenos más arbolados que el común. De hecho, es un típico habitante de la sabana africana.

Los elands tienen los sentidos muy desarrollados, siempre en estado de alerta y, por tanto, es difícil aproximarse a ellos. Aunque se dice que estos animales son lentos y fáciles de capturar, George Schaller, en 1972, afirmaba que podían alcanzar velocidades máximas de 70 km/h. Por si esto fuera poco, los elands son excelentes saltadores, capaces de franquear una valla o un seto de 1,5 m de altura sin esfuerzo aparente.

Durante el día el eland de Derby evita el fuerte calor tendiéndose a la sombra de un árbol o de un gran matorral. A primeras horas de la mañana y al atardecer busca zonas más abiertas, donde ramonea las hojas de los árboles y los frutos más suculentos.

Al contrario que muchos otros antílopes, los elands de Derby no se dispersan por las llanuras durante la estación húmeda; durante esta época sus territorios aumentan considerablemente, pero continúan formando grandes grupos, posiblemente a causa de la intensa atracción mutua que sienten los individuos jóvenes.

La biología del eland de Derby ha sido poco estudiada, pero es probable que sea muy similar en muchos aspectos al eland común. Este último es un animal sedentario, cuyos territorios varían considerablemente según la estación y el sexo.

Sin embargo, los territorios de uno y otro sexo siempre se solapan en mayor o menor grado. Las manadas estudiadas en el Serengeti (Tanzania) por Schaller no alcanzaban los 25 individuos; se componían de cierto número de hembras y subadultos y de uno o más grandes machos. Otro observador en Kenya vio grandes rebaños formados, a veces, por más de 400 animales, aunque probablemente se trataba de agregaciones temporales de hembras y terneros durante la estación húmeda en los herbazales (en esta época, los elands, sobre todo los comunes, pastan y no ramonean).

El período de gestación del eland común es de 254 a 277 días; el del eland de Derby no debe ser muy distinto. La hembra suele dar a luz una única cría que al nacer pesa unos 30 kg. El destete tiene lugar a los cuatro o cinco meses. Las hembras alcanzan la madurez sexual hacia los tres años de edad, y los machos hacia los cuatro. La longevidad máxima del eland común es 23,5 años; sobre el eland de Derby se conocen muy pocos datos al respecto.

Los elands han desaparecido de una gran parte de su territorio original, sobre todo a causa de la caza abusiva. La subespecie occidental del eland de Derby (T. derbianus derb/a-nus), que antiguamente poblaba gran parte de Senegal, Gambia, Mali, Guinea y Guinea-Bissau, está considerada en peligro de extinción por la UICN. La subespecie oriental, que vive principalmente en Sudán, goza de mejor status de conservación y no está reseñada por la CITES ni por la UICN.

especies en peligro de extinción

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