Dril

El Dril está en peligro de extinción

Nombre científico: Mandrillus leucophaeus

extinción de animales
El dril es más conocido como primo hermano del mandril que por mérito propio. En cualquier caso, es algo más agraciado que este último primate, que es considerado por muchos el mono más feo de todos. Como el mandril, tiene un morro excesivamente largo y unos caballetes muy prominentes a cada lado de los huesos nasales, pero a diferencia de éste sólo tienen en éstos dos acanaladuras o surcos (el mandril tiene seis en cada uno). Además, los surcos son de un discreto color negro en lugar de la grotesca combinación de púrpura, azul y escarlata brillante que ostenta el mandril.

Pero, al igual que el mandril, tiene una barba, melena y cresta que dan a su cabeza un aspecto imponente. También como él, su pelaje es muy oscuro y la cola muy corta. Y las grotescas callosidades isquiáticas, cuyo color violáceo se torna más brillante cuando está excitado o inquieto. El primatólogo francés P. Jouventin sugirió en los años 70 que la brillante coloración de estas callosidades tiene valor de señal para facilitar el movimiento del grupo a través de la enmarañada y espesa vegetación. Su punto de vista sigue vigente en la actualidad.

El dril ocupa una distribución contigua a la del mandril. Este último vive al sur del río Sanaga (Camerún), mientras que el dril habita justo al norte. Ambas especies ocupan en África un nicho ecológico similar al del macaco de cola de cerdo (Macaca nemestrina) en Asia: la pluviselva más húmeda y densa. El Macaca nemestrina es el mayor macaco de todos y es muy apreciado en el sudeste asiático, donde es adiestrado para trepar a las palmeras y coger los cocos tiernos. Desde hace unos meses, ofrece una utilidad adicional tan importante como poco envidiable: ha sustituido al chimpancé en los programas de investigación sobre posibles vacunas contra el SIDA. La razón de esta sustitución es la progresiva rareza del chimpancé; por desgracia para el macaco, contrae la mortal enfermedad al mismo título que los humanos, al contrario que nuestro «primo» antropoide.

Como la mayoría de los cercopitécidos, el dril es una animal diurno. Para alimentarse, recorre el suelo de la selva en busca de frutos, nueces, setas, invertebrados y, ocasionalmente, pequeños vertebrados. Con frecuencia revuelve las piedras y ramas caídas para capturar los animalillos que se refugian debajo. Es posible que los driles cacen presas de mayor tamaño, como duikers (Cephalophus) y crías de otros ungulados. En cualquier caso, esta afición o costumbre ha sido detectada entre los mandriles que pertenecen a una especie taxonómicamente muy próxima.

La estructura social del dril es poco conocida. El primatólogo J. S. Gartlan observó en Camerún manadas formadas por un número muy variable: desde 14 hasta 170 individuos. Gartlan sugirió que los grupos de mayor tamaño eran, de hecho, agregaciones, y que la estructura social de la especie es muy similar a la del mandril. Según Jouventin, el mandril vive en harenes formados por un macho, cinco a diez hembras con o sin crías y una decena de individuos jóvenes. Cuando el grupo vaga en busca de alimento, el macho adulto vigila desde la retaguardia, pero si sobreviene un peligro, pasa inmediatamente al frente del grupo. A veces, durante la estación seca, los mandriles se agrupan en grandes manadas de doscientos o más individuos, formadas por seis o siete harenes. Los machos adultos sobrantes viven solos.

Los driles se acoplan durante todo el año y el ciclo estral de las hembras es de 35 días. El período de gestación es de 7,5 meses. La longevidad del dril es desconocida, pero se conoce el caso de un mandril que vivió 46 años.

El etólogo Jordi Sabaté Pi indicó en 1972 que, a pesar de su formidable apariencia y su reputación de bestia feroz, los especímenes de Mandrillus (es decir, tanto de dril como de mandril) son mansos y apacibles y se adaptan fácilmente al cautiverio. En la naturaleza, tanto el dril como el mandril ocupan rangos geográficos muy limitados —sobre todo el dril—, lo cual aumenta su vulnerabilidad. Por otra parte, sus efectivos han disminuido drásticamente a causa de la caza excesiva (su carne es muy apreciada) y la pérdida o degradación de su habitat.

animales en peligro de extinción

Dril (Mandrillus leucophaeus)

 

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