Bisonte Europeo

El Bisonte Europeo está en peligro de extinción

Nombre científico: Bison bonasus

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Bisonte Europeo

El bisonte europeo es un rumiante de gran tamaño, muy parecido al bisonte americano. A diferencia de éste, su pelaje es más corto y la giba, menos pronunciada; en cambio, su cuerpo es más alto y menos rechoncho, la pelvis de mayor tamaño y los cuartos traseros más poderosos. Asimismo, los cuernos del bisonte europeo son más largos y menos curvos, y la cola más larga y peluda, que la del bisonte americano.

El toro adulto es un animal impresionante, con su joroba dorsal y su gran cabeza barbuda y armada de cuernos. Con su poderoso porte y su aspecto feroz inspira temor, pero no es muy agresivo si no se le provoca.

El tamaño de las hembras del bisonte europeo es menor que el de los machos, y su cuello y cuernos, más finos. Junto con las crías e individuos jóvenes forman manadas de cinco a treinta individuos —en Bialowieza, la manada suele estar integrada por doce ejemplares—, probablemente relacionados, que vagan y se reagrupan al ritmo de las estaciones. Los machos adultos, que suelen estar excluidos de las manadas, viven solos o bien forman pequeños grupos.

Sólo se unen a los grupos de hembras durante la época de celo. Sin embargo, al igual que otras especies de bovinos que habitan en terrenos de vegetación densa (búfalo acuático, banteng, gaúr), es probable que en algunas poblaciones los grupos de hembras cuenten con la presencia de machos maduros.

El apareamiento tiene lugar de julio a septiembre y los nacimientos en primavera (sobre todo entre mayo y junio). Es probable que, como en el caso del bisonte americano, exista cierto grado de sincronía en las poblaciones locales y que un elevado porcentaje de apareamientos tenga lugar durante un período más corto (entre dos y tres semanas como máximo). El período de gestación es de 254-276 días, tras los cuales la hembra da a luz una cría única.

El ternero es capaz de correr tres horas después del nacimiento y deja de mamar entre los siete y doce meses. La madre lo vigila de cerca y carga sobre cualquier posible intruso. El ternero (o la ternera) alcanza la madurez sexual a los dos o tres años, pero continúa creciendo hasta los seis años (sólo hasta los tres en el caso de la ternera). La longevidad es de unos veinte años en estado salvaje y casi se duplica en cautividad.

A pesar de ser un animal selvático, el bisonte europeo no limita su existencia a la parte más cerrada del bosque. También frecuenta los claros y los linderos, donde se alimenta de brezos —su dieta invernal preferido—, arbustos verdes, hojas de sauce y, a veces, hierbas. El interior del bosque le proporciona bellotas en otoño y hojas de robles y olmos en primavera y verano.

El éxito de los bovinos constituye la principal amenaza para algunas especies. Todo habitat susceptible de mantener bovinos salvajes también es adecuado para mantener bovinos domésticos. La consecuencia es, a corto plazo, la sustitución de los primeros por estos últimos.

El bisonte europeo es una de las especies de bovinos que mayor acoso ha sufrido por parte del hombre. En tiempos históricos su habitat incluía casi toda la zona de bosque caducifolio, desde el Atlántico hasta el O de Asia, salvo la península Ibérica. Pero, a partir del segundo milenio, la caza y la roturación del bosque fueron reduciendo a un fuerte ritmo sus poblaciones.

Según documentos antiguos, en el s. XI vivía en el N de Suiza, Escandinavia en Inglaterra; en Prusia Oriental se mantuvieron varias poblaciones hasta bien entrado el s. XVI. A partir de entonces, con la extensión de los asentamientos humanos y de la agricultura, comenzó a desaparecer incluso de sus reductos más apartados: en Transilvania, por ejemplo, desapareció por completo en el s. XVIII.

A principios de este siglo ya sólo quedaban bisontes en el Cáucaso y en el bosque de Bialowieza, uno de los últimos bosques vírgenes de la Gran Llanura Europea, situado en la frontera entre Polonia y Bielo-rrusia. La población del Cáucaso se extinguió en 1925.

La de Bialowieza, que contaba con unos 730 individuos y estaba bien protegida antes de la Primera Guerra Mundial, desapareció hacia 1919. Esta última población ya había sufrido un grave declive entre 1857 y 1890, período en que el número de cabezas descendió desde 2.000 hasta apenas 400, probablemente a causa de la competencia con bovinos domésticos introducidos en su habitat.

Afortunadamente, ya se habían distribuido algunos bisontes de Bialowieza en varios zoológicos, y algunos de ellos fueron reintroducidos más tarde en el bosque polaco-bielorruso y en otras zonas. En 1938 se contabilizaron 96 bisontes europeos de raza pura en todo el mundo, trece de los cuales estaban en Bialowieza.

Durante la Segunda Guerra Mundial se produjeron algunas pérdidas y en 1947 no quedaban más de 98 bisontes. Sin embargo, esta población aumentó a 147 cuatro años después, superando así el umbral crítico. La constitución de nuevos grupos de cría en Polonia y en la antigua URSS confirmó el éxito, y de los 384 bisontes censados en 1959 se pasó a un millar diez años más tarde.
Actualmente existen unos 2.700 bisontes europeos en todo el mundo, 400 de los cuales viven en Bialowieza.

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