Berrendo de la baja california

El Berrendo de la baja california está en peligro de extinción

Nombre científico: Antilocapra antilocapra peninsularis

animales en peligro de extinción y sus causas

Berrendos de la baja california.

Diversos autores incluyen el berrendo en la familia de los bóvidos, relegando la familia de los antilocáprídos (de la cual ésta es la única especie) a la subfamilia Antilocaprinae.

La tendencia actual, no obstante, es considerarla una familia por derecho propio, alejándola aún más del tronco evolutivo de los bóvidos y situándola, junto con los ciervos, en la superfamilia Cervoidea.

El berrendo es bien conocido en el folclore norteamericano por su proverbial rapidez y resistencia en la carrera, y por su excesiva curiosidad. Su reputación ha sido bien merecida, porque es el mamífero más rápido del Nuevo Mundo. Es capaz de alcanzar los 86,5 km/h y de mantener durante mucho tiempo una velocidad de crucero de 48 km/h. También es capaz de dar prodigiosos saltos, a veces hasta de 6m de largo.

Pero, como contrapartida a aptitudes tan prodigiosas, el berrendo tiene una extraña costumbre que ha supuesto su desgracia: acercarse desde lejos a todo objeto en movimiento, aunque se trate de un predador importante (siempre que éste no le alerte por su olor o movimientos bruscos).

Conocedores de este curioso hábito, los primeros colonizadores sólo tenían que apostarse en un lugar bien visible y esperar a que los berrendos se pusieran a tiro para dispararles sin tregua.

Es probable que los cazadores tuvieran que hacer suaves movimientos para atraer la atención de los animales, porque, aunque son capaces de ver objetos móviles a varios kilómetros de distancia, también pueden acercarse a 15m de una persona inmóvil sin apenas percibirla.

A la larga, el resultado de estas batidas fue una acusada disminución de las poblaciones originales. Antes de la colonización europea existían en Norteamérica unos 35 millones de berrendos. En 1920, tras una caza despiadada, y también a causa de la progresiva destrucción de su habitat, quedaban menos de 20.000 y la especie corría el peligro de extinción.

Comenzaron entonces a aplicarse drásticas medidas de conservación y los efectivos de berrendos lograron recuperarse parcialmente, hasta alcanzar los 750.000 a 1 millón existentes hoy en día.

Sin embargo, la supervivencia de la especie no está completamente garantizada porque, a causa de la tendencia creciente a vallar el ganado, se bloquean las rutas migratorias naturales, en particular las que conducen a las zonas de invernada, críticas para la supervivencia de los berrendos en períodos de nevadas intensas.

Peor es la suerte de algunas de sus subespecies, en particular la de Baja California. Hoy sobreviven menos de cien ejemplares de esta magnifica raza en estado salvaje, y esta cifra tiende a disminuir a causa de la caza ¡legal y la alteración del habitat desértico.

Por supuesto, la UICN considera la subespecie en peligro de extinción y la CITES la incluye en el Apéndice 1. Otra subespecie amenazada de extinción es el berrendo de Sonora, A. a. sonoriensis, que vive en el extremo S de Arizona y en el NO de México. También ha sufrido una merma importante de sus efectivos la subespecie mexicana A a mexicana, de Arizona, Nuevo México, Texas y el N de México, que está incluida en el Apéndice 2 de la CITES.

El berrendo de Baja California es un animal muy bien adaptado al desierto en que vive. Por su color blanco y canela se confunde con el arenoso del fondo y sus largas y negras pestañas le protegen del sol y del polvo. De acuerdo con la regla de Bergman, su tamaño algo menor y su estructura más estilizada que las formas más montañosas, le confieren una mayor relación superficie/volumen que facilita la pérdida térmica.

Ahora bien, como en el desierto las noches son frías, el berrendo de Baja California utiliza, para protegerse, una adaptación que también han desarrollado las otras formas: un pelaje especial de dos capas, siendo la superior accionable por unos músculos cutáneos.

Cuando hace frío, deja planos los pelos superiores largos, recios y lacios, y el pelo inferior lanoso cumple su función aislante; a medida que sube la temperatura, sobre todo bajo el sol del desierto, aumenta el ángulo del sobrepelo y, cuando éste se eriza por completo, la ventilación de la piel es total.

Los restantes rasgos biológicos del berrendo de Baja California son comunes a toda la especie. Es un animal herbívoro, como la mayoría de los ungulados, y su dieta varía según las disponibilidades locales y estacionales.

Desde la primavera hasta finales de otoño, las plantas herbáceas constituyen su alimento básico, indispensable para producir una buena descendencia. En invierno aumenta la dosis de arbustos. Obviamente, la dosis de vegetación arbustiva es mayor en la alimentación del berrendo de Baja California que en las razas que habitan en la Gran Llanura y otras zonas herbáceas.

El berrendo es, junto con el corzo, la única especie de ungulado territorial que vive en latitudes septentrionales. Los machos marcan y defienden los territorios desde principios de marzo hasta que finaliza la época de celo, que tiene lugar en octubre. Siempre intentan contar con grupos de hembras en el seno de su territorio y mantener fuera de sus límites a los machos rivales.

Cuando un macho territorial ve que se acerca un rival, lo mira fijamente. Esta mirada es considerada agresiva por el otro macho; si la evita, significa que admite su sumisión, pero si la aguanta, el primer macho ruge o expulsa aire con fuerza a través de los orificios nasales, se acerca agresivamente al rival e intenta ahuyentarlo. En algunas ocasiones estas fintas acaban en abiertas batallas y los resultados pueden ser graves, porque los cuernos del berrendo son muy afilados.

Este proceder agresivo y extenuante da sus frutos: más del 95% de los apareamientos tienen lugar en los territorios y son protagonizados por sus dueños. Después de una gestación de 252 días, la hembra da a luz una sola cría. En los sucesivos partos, las crías siempre serán dos, rara vez tres. Los terneros pesan unos 2-4 kg al nacer y a los cuatro días de edad ya superan en la carrera al ser humano. La leche de la madre es muy concentrada y a los cuatro o cinco meses tiene lugar el destete.

extinción de especies animales

 

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