Banteng

El Banteng está en peligro de extinción

Nombre científico: Bos javanicus

cuales son los animales en peligro de extinción

Banteng

El banteng es uno de los bóvidos más elegantes. Su estilizada silueta, el contraste entre el pelaje del cuerpo y las medias blancas y la forma de las cuernas, angulares en los machos adultos, cortas y en forma de medialuna en las hembras, le confieren una gran presencia.

Se distingue del gaur (Bos gaurus), con el que convive en algunas localidades de Tailandia, Indochina y Malasia, por su menor tamaño, hombros menos prominentes, forma general más esbelta y una visible mancha blanca en los cuartos traseros.

El banteng es un animal muy familiar en Indonesia porque se utiliza desde hace siglos como animal doméstico. Parece que su domesticación se inició en Bali y Sumbawa en épocas prehistóricas. Desde allí, los ejemplares domesticados fueron introducidos en Sumatra, Java, Borneo, Sulawesi (Célebes), Lombok, Timor, otras islas indonesias y N de Australia.

El número actual de bantengs domésticos se estima en 1,5 millones, y se utilizan como animales de tiro y para la producción de una carne excelente. En Java y Bali es totalmente normal la estampa de una yunta de bantengs arando un campo. En el N de Australia y ciertas zonas de Indonesia, algunos pasaron al estado salvaje, y hoy existen grandes manadas de bantengs cimarrones.

Pero el auténtico banteng salvaje, el que no ha sufrido ningún proceso de selección, es un animal mucho menos abundante. Este magnífico bóvido, que antes ocupaba gran parte de los bosques monzónicos del sudeste asiático, ha desaparecido de muchas zonas y en otras se ha reducido considerablemente su presencia.

Todavía quedan unos cuantos miles de ejemplares distribuidos de forma irregular y dispersa desde Birmania hasta Java y Borneo, pero las poblaciones continúan disminuyendo. Por ello, en 1978 la UICN clasificó el banteng como especie vulnerable.

Las causas de su dismininución son las ya habituales: la destrucción de los biotopos a causa de la expansión demográfica y la caza excesiva. Sin embargo, en el caso del banteng existe otra más, la contaminación genética.

El banteng se aparea espontáneamente con el ganado vacuno (B. taurus) y su descendencia continúa siendo fértil. En la isla de Madura, situada frente al NE de Java, por ejemplo, casi las 600.000 cabezas de ganado son híbridos de banteng y de cebú (la raza india de B. taurus).

La hibridación entre cebúes o razas vacunas europeas y bantengs salvajes es también, por desgracia, un fenómeno frecuente. El resultado es una evidente disminución de los efectivos salvajes puros. En Bali, casi todos los bantengs domésticos son prácticamente puros (no existen bantengs salvajes en esta isla), pero, en realidad, es difícil garantizar una pureza total.

Las vacas y toros de Bali tienen las patas, la cola y los cuernos más cortos que los bantengs salvajes y su coloración también difiere ligeramente: es probable que estas diferencias fenotípicas sean el reflejo de profundas diferencias genéticas. En consecuencia, sería un grave error introducir en la naturaleza líneas genéticas balinesas. Con ello no sólo no se conseguiría aumentar los efectivos totales de bantengs salvajes, sino que se aumentaría la contaminación genética.

El banteng es un animal selvático que busca bosques preferiblemente secos y provistos de claros. Es, por tanto, más fácil encontrarlo en los bosques monzónicos que en la húmeda plu-viselva. Sin embargo, estos bosques deben poseer densas espesuras donde el animal pueda refugiarse en caso de peligro.

Durante el monzón, las manadas de bantengs suelen abandonar las tierras más bajas para refugiarse en las selvas montanas, donde se alimentan de brotes de bambú y de la vegetación fresca y tierna. Durante la estación seca regresan a los valles y a los bosques más abiertos, donde se alimentan de hierba.

Las manadas suelen estar formadas por un solo toro adulto y el número de sus componentes es muy variable, de dos a cuarenta, aunque tiende a ser menor de diez. Cuando crecen, los machos subadultos abandonan la manada para vivir solos o en grupos con otros machos. Aunque los animales cautivos pueden aparearse durante todo el año, los salvajes tienen un período específico; por ejemplo, en Tailandia tiene lugar en mayo y en junio.

Las hembras alcanzan la madurez sexual a los dos años de edad. Tras la gestación, que dura de 9,5 a 10 meses, la hembra da a luz una o dos crías. De seis a siete semanas después del parto, la hembra vuelve a estar en celo. El destete tiene lugar a los nueve o diez meses. La longevidad máxima registrada en cautividad es de 9,3 años.

El banteng es de hábitos diversos y nocturnos, pero su actividad es exclusivamente nocturna en las zonas donde es molestado por el hombre, porque es un animal muy tímido y cauteloso. En 1973 se pudo observar repetidas veces, en pleno día, una pequeña manada de bantengs jóvenes en la pequeña reserva de Pengandaraan, al S de Java. En 1989, la misma localidad, el turismo había aumentado sensiblemente (en 1973, prácticamente no existía), sin alcanzar, por supuesto, las cotas de Bali.

En esta ocasión los bantengs brillaron por su ausencia, quizá porque se habían vuelto nocturnos, o tal vez (aunque el guía asegurara lo contrario) habían desaparecido por completo. Hubo un intento de consolación pensando que estos magníficos bóvidos eran abundantes en otras zonas de la hiperpoblada isla, concretamente en el Parque Nacional Ujung Kulon al O, y en el P. N. Baluran, al E de Java.

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