Ardilla de cola blanca

La Ardilla de cola blanca está en peligro de extinción

Nombre científico: Sciurus aberti

animales en extinción

Ardilla de cola blanca


La ardilla de cola blanca es la más vistosa de las especies arborícolas de EE.UU. y la que ostenta una coloración más contrastada entre todas las especies de su vastísimo género.

El género (Sciurus) comprende unas 28 especies. También es una de las pocas especies, junto con nuestra ardilla común (S. vulgaris), que ostenta largos y prominentes penachos de pelos en las orejas.

Existen dos subespecies de esta bonita ardilla: la S. a. aberti, que vive al sur del Gran Cañón del Colorado, con la cola parcialmente blanca y el vientre blanco, y la S. a. kababensis, con la cola completamente blanca y el vientre negro que vive al sur del Gran Cañón. Algunos autores consideran que esta última, es decir, la de cola completamente blanca, constituye una especie distinta: S. kababensis.

La ardilla de cola blanca se alimenta de pinas y del floema de las ramitas subterminales de los pinos. Las ardillas de cola blanca estudiadas por el zoólogo J. G. Hall en el Gran Cañón (1981) seleccionaban cuidadosamente los árboles para recolectar su floema; volvían en numerosas ocasiones al mismo árbol durante la misma estación e incluso en años sucesivos. A pesar de ello, los árboles que les proporcionaban el alimento lograban recuperarse, porque la densidad de población de las ardillas oscilaba con el tiempo.

La densidad de una población de ardillas de cola blanca estudiada en Colorado (1972) era de 3,33 por 10 ha en primavera y de 5,56 ha en otoño. Su territorio es mucho mayor que el de otras especies, y esto podría explicar en parte su rareza: 14 ha para una hembra seguida durante un año por Hall (1981), frente a las 0,40 ha de la hembra de S. carolinensis en Virginia, las 3,55 de la hembra de S. niger en Nebraska y las 0,86 de la hembra de S. granatensis en Panamá. El territorio del macho debe ser mayor, pues ésta es la norma en las especies estudiadas (p. ej., 7,56 ha para el S. niger en Nebraska).

La ardilla de cola blanca construye su voluminoso nido en las copas de los pinos. Al contrario que otras especies mejor estudiadas, que crían dos carnadas anuales, la ardilla de cola blanca parece que sólo se reproduce una vez al año, durante la primavera. Se trata de una especie bastante silenciosa, aunque a veces emita una especie de ladrido cuando se espanta.

Como las demás ardillas, tiene un agudo sentido de la vista y su ángulo de visión es muy amplio. Toda su retina tiene una sensibilidad que muchos mamíferos sólo poseen en una pequeña zona de ésta, la fóvea. Puede distinguir con claridad los objetos verticales, lo cual le permite calcular con gran exactitud las distancias entre los árboles.

Se muestra muy esquiva con el hombre y es difícil de observar, entre otras razones porque es una especie rara. En los años 60 ya era bastante rara y constituía una importante atracción turística en el Parque Nacional del Gran Cañón del Colorado, especialmente en el North Rim.

La caza abusiva ha reducido notablemente algunas poblaciones de ardillas en EE.UU. Otras causas que han incidido en su declive son la mayor capacidad de acceso de la gente a las zonas recónditas y la deforestación y eliminación consiguiente de áreas de nidificación y alimento. Es probable que la confluencia de estas causas hayan contribuido al declive de las poblaciones de ardilla de cola blanca, aunque no haya sido posible verificar este declive a causa de la rareza inicial de la especie.

En otras ardillas norteamericanas, la disminución de sus efectivos ha sido muy palpable: un ejemplo es la subespecie S. niger cinereus de la ardilla zorro de Bryant S. niger, que ha visto muy reducido su rango y el número de su población y está considerada por la UICN como especie en peligro de extinción.

Otra ardilla gravemente amenazada es la del Monte Graham, en Arizona, (Tamiasciurus hudsonicus grahamensis) de la que en 1991 sólo quedaban 139 ejemplares a causa de la explotación maderera y los trastornos ecológicos. La amenaza que pendía sobre la subespecie fue causa suficiente para que la Universidad cancelara el proyecto de construcción de un telescopio ultramoderno en su territorio. Confiemos en que esta acción sirva de ejemplo a otras instituciones.

Otros roedores esciuromoríos (suborden al que pertenecen las ardillas y castores) amenazados son los siguientes: entre las amenazadas de extinción (según la UICN), la marmota de la isla Vancouver (Marmota vancouverensis); diversas subespecies californianas de ratones canguro Perognathus y de ratas canguro Dipodomys; y, probablemente, el tuza o geómido de Michoacán (Zygogeomys trichopus). Entre las vulnerables, o con un status indeterminado, se encuentran las ratas canguro de California Dipodomys stepehensi y Dipodomys ingens; los perros de las praderas Cynomys parvidens y C. mexicanas y las ardillas gigantes del género Ratufa.

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