Anoa de llanura

El Anoa de llanura está en peligro de extinción

Nombre científico: Bubalus depressicornis

cuales son los animales en peligro de extinción

Anoas de llanura

El anoa se parece a un búfalo acuático en miniatura, aunque, desde lejos, parezca más un antílope que un bovino. No obstante, es un bovino típico, sin glándulas faciales, con el cuerpo relativamente voluminoso y el cráneo ancho y bajo. Ambos sexos están provistos de cuernos, que son planos, rugosos y de sección triangular, a diferencia del anoa de montaña (B. quar/esi), cuyos cuernos son lisos y de sección circular.

Los cuernos del anoa de llanura miden 18-37 cm de largo, mientras que los del de montaña no superan los 20 cm.

El anoa de llanura también se diferencia de este último porque los ejemplares jóvenes pierden, al crecer, el pelaje lanoso y por ocupar un habitat muy distinto. El anoa de llanura ocupa las selvas y bosques de tierras bajas y pantanosas del N de la isla de Sulawesi (Célebes), en Indonesia, mientras que el de montaña sólo se encuentra en la selva de montaña de esta isla, a altitudes mucho más elevadas.

La biología de este animal, así como la del anoa de montaña, es casi desconocida. Se sabe que es un animal adaptado a las zonas selváticas; por las mañanas se alimenta en los calveros del bosque y otras zonas despejadas y por la tarde se retira a descansar a la sombra. Suele desplazarse al trote, pero a veces da torpes saltitos. Su dieta, que es muy amplia, incluye hierbas, heléchos, pimpollos, frondas de palmera, gengibre y frutos caídos.

Es probable que los hábitos sociales de los anoas se parezcan a los del tamarao (6. mindorensis), otro pequeño búfalo isleño que vive en la isla filipina de Mindoro. Este animal, que no se debe confundir con el carabao, una raza enana del búfalo acuático o común (B. bubalis) muy utilizada en Filipinas, es también un animal selvático de hábitos discretos y tímidos. Sin embargo, su biología se conoce un poco mejor que la de los anoas.

Se sabe, por ejemplo, que el tamarao es un animal muy poco gregario, mucho menos que su primo el búfalo acuático. Los toros adultos del tamarao llevan una existencia solitaria y se muestran agresivos entre sí. Las hembras adultas son un poco más sociables; aunque es frecuente observarlas solas, tampoco es raro verlas acompañadas por un toro o por uno a tres individuos jóvenes de distintas edades. Los machos menores de cinco años a veces forman pequeños grupos.

Los anoas no tienen una época de reproducción específica. El período de gestación es de 275 a 315 días, tras los cuales suele nacer una sola cría. La longevidad máxima registrada (en cautividad) es de 28 años.

Ambas especies de anoas, y también el tamarao, corren grave peligro de extinción. Para la UICN se trata de especies amenazadas y la CITES las incluye en el Apéndice 1. Los rangos de distribución geográfica de las tres especies siempre han sido muy limitados, y, por ello, son muy vulnerables.

La pérdida acelerada de su habitat selvático y la caza excesiva, sobre todo en época reciente con la explosión demográfica, han reducido sus efectivos. El tamarao, uno de los mamíferos más raros del mundo, atrajo mucho la atención a principios de siglo; incluso el aviador Charles Lindbergh se interesó por su suerte.

El resultado fue la creación, en la isla de Mindoro, del Parque Nacional Iglit-Baco. Sin embargo, la caza furtiva y la deforestación incesante han causado una drástica disminución de las poblaciones a lo largo del siglo En 1900 vivían unos 10.000 tamaraos, en 1947 sólo quedaban 1.000 y en 1975 apenas 175.

Afortunadamente, la reciente intensificación de las medidas de conservación en Mindoro han permitido cierta recuperación de la población. Hoy en día, los efectivos de tamaraos se cifran en unos cuantos centenares de cabezas. Cabe esperar que las poblaciones sigan creciendo paulatinamente.

El futuro de las dos especies de anoa es algo más incierto. La caza furtiva continúa sin tregua y en las localidades más turísticas del país Toraja, en el centro de Sulawesi, no es raro ver colgados cráneos de anoa en las tiendas de regalos (yo pude ver dos en una pequeña tienda de Londa, en 1989).

Existen, no obstante, dos reservas importanes de anoas en la isla: la de Tankoko-Batuangus-Dua Saudara, a la que se puede acceder fácilmente desde Manado, la «capital» del norte de la isla situada en su extremo nororiental, y la del Parque Nacional Lore Lindu, a la que el acceso es más difícil porque está situada en la parte más recóndita y salvaje del centro de la isla, a unas cuantas horas al S de Palu.

En fin, la cátedra de Zootecnia de la Universidad de Ujung Pananga (el principal centro urbano de Sulawesi) está poniendo en práctica un programa de investigación y desarrollo de líneas domésticas de ambas especies de anoa y de otras especies, como el babirusa y el jabalí de las Célebes (Sus celebensis), afamadas por el buen sabor de su carne. El objetivo último de este programa es el desarrollo de auténticas razas o bien de híbridos con otras especies más convencionales, como el búfalo y el jabalí.

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