El estado de conservación de una especie indica la probabilidad de que se extinga. Se consideran muchos factores al evaluar el estado de conservación de una especie; por ejemplo, estadísticas como el número restante de individuos, el aumento o la disminución general de la población a lo largo del tiempo, las tasas de éxito de reproducción o las amenazas conocidas.

Addax

Anoa de llanura

Antílope sable

Ardilla de cola blanca

Armadillo gigante

Aye-Aye

Babirusa

Ballena azul o Rorcual

Ballena de Groenlandia

Ballena Yubarta

Banteng

Berrendo de la baja california

Betong de Leueur

Bilbi

Bisonte americano

Bisonte europeo

Cabra montés pirenaica

Camello bactriano

Chimpancé común

Chinchilla

Ciervo Barasingha

Ciervo común

Ciervo de Virginia

Colobo herrumbroso occidental

Cuscús gris

Desmán de los Pirineos

Dibatag

Dril

Dugongo

Duiker de Jentink

Eland de Derby occidental

Elefante asiático

Equidna de hocico curvo de Nueva Guinea

Fascogale de cola roja

Foca fraile del Mediterráneo

Gacela Dama

Gaúr

Gibón común

Gimnobelídeo

Guepardo

Gorila de la montaña

Hiena Parda

Íbice Abisínico

Impala de frente oscura

Indri

Jaguar

Koala

Kouprey

Lémur Negro

León asiático

Leopardo de las nieves

Lince ibérico

Lobo común

Lobo de Crin o Aguará guazú

Manatí del Amazonas

Manatí de las Antillas

Manatí de Senegal

Marjor

Mona de Gibraltar

Morsa

Murikí

Numbat

Nutria gigante

Nyala de montaña

Orangután

Oryx de Arabia

Oso de anteojos

Oso marino de las Galápagos

Oso pardo

Pantera nebulosa

Perro de las praderas de Utah

Perro cazador africano

Potorú

Ratón californiano de las salinas

Rinopiteco de Roxelana

Rorcual común

Rorcual norteño

Sifaka de Verreaux

Tamarino León Dorado

Tigre

Tilacino

Uombat de kreffti

Wallaby de bridas

Wallaby de las rocas de cola anillada

Wurrrup

Oryx de Arabia

El Oryx de Arabia está en peligro de extinción

Nombre científico: Oryx leucoryx

todos los animales en peligro de extinción

Oryx de Arabia

El oryx de Arabia es el más pequeño y ligero de las tres especies del género. Sus cuernos son casi rectos y algo inclinados hacia atrás. Ambos sexos presentan cuernos, aunque los de la hembra suelen ser algo más largos y gráciles.

Este oryx es el antílope mejor adaptado a las duras condiciones desérticas. Si bien es cierto que el gemsbok (Oryx gazella) frecuenta la zona marginal del desierto de Chai bit, en el norte de Kenia, y el desierto de Kalahari, ninguno de estos biotopos presenta la extrema aridez de los desiertos de Arabia central. En este último biotopo, la sequedad y las fluctuaciones térmicas son extremas. En verano, la temperatura puede alcanzar los 50 °C a la sombra, mientras que en noches de invierno puede descender a 6 °C, descenso que muy a menudo se ve agravado por vientos violentos y fríos. Todos los días del año, la temperatura experimenta oscilaciones de 20 °C.

La sequedad de los desiertos centrales de Arabia es, como ya hemos dicho, hasta tal punto extremo que a veces en extensiones inmensas no llueve durante años. Cuando al fin cae la lluvia, la escasa vegetación latente —semillas, matojos y arbustos resecos, etc.— florece muy fugazmente.

La escasez de alimentos causada por esta sequedad casi absoluta ha actuado como presión selectiva, produciendo una especie de pequeño tamaño y escasa corpulencia: raros son los oryx de Arabia que superan los 70 kg de peso.

Por otra parte, estas reducidas dimensiones constituyen una excelente adaptación al calor del desierto (aunque no tanto a las gélidas noches), porque cuanto menor es el tamaño, mayor es la relación superficie/volumen y, por tanto, la pérdida térmica. Otra adaptación térmica es el color del pelaje, en el que predomina el blanco, que refleja gran parte de la radiación solar.

Durante las frías mañanas de invierno, los animales erizan los pelos para absorber el calor del sol sobre su epidermis oscura; de noche, este mismo pelaje, que ahora es más abundante que en verano, será un excelente aislante del calor corporal. En invierno, las marcas oscuras de pelaje también son más negras, con lo cual se incrementa la absorción de calor.

Otra adaptación a la vida desértica son las pezuñas aplanadas y en forma de pala, cuya amplia superficie les permite desplazarse con relativa facilidad sobre el suelo arenoso; a veces recorren enormes distancias hasta encontrar una zona donde la vegetación es más fresca. En las áridas regiones que constituyen el habitat de los oryx de Arabia, las lluvias no sólo son muy escasas, sino también muy irregulares en cuanto a su distribución; pero estos antílopes, prodigiosamente adaptados a las condiciones desérticas, son capaces de detectar el lugar donde cae la lluvia a varias decenas de kilómetros de distancia.

Una vez detectado este punto, se dirigen a él sin dilación para saciarse con la efímera vegetación fresca que aporta la lluvia. En una ocasión se pudo comprobar que un ejemplar de oryx de Arabia había recorrido más de 90 km en 18 horas en busca de pastos frescos.

Los habitáis preferidos por los oryx de Arabia son los terrenos pedregosos llanos o ligeramente ondulados, cortados por wadis (ríos perpetuamente secos en superficie) y depresiones poco profundas, y las dunas que bordean los desiertos de arena. Estos ambientes siempre son menos áridos que el interior del desierto, ya que están parcialmente cubiertos por una vegetación dispersa de árboles de bajo porte, arbustos, matojos y hierbas.

Sin embargo, son de una gran aridez y, una vez agotadas las reservas de hojas y de hierba fresca, el animal se ve obligado a migrar hacia las zonas remotas donde hayan caído los últimos aguaceros. Una manada de oryx de Arabia introducida en Omán recorre anualmente una superficie de 3.000 km2; ésta comprende una serie de zonas apropiadas a sus exigencias vitales de 100 a 300 km2 de extensión, que los animales ocupan entre 1 y 18 meses según el régimen pluviométrico.

La actividad de los oryx en estos ambientes se desarrolla a primeras horas de la mañana y a últimas de la tarde. Durante las horas más calurosas del día, es decir, entre 9-10 h y 14-15 h, descansan a la frágil sombra de un árbol; por la noche, duermen.

Gracias a su pequeño tamaño, pueden deslizarse bajo la copa de las acacias más bajas y excavar allí pequeñas oquedades con sus pezuñas delanteras; esto les permite reclinarse en una arena más fresca y reducir la exposición de su cuerpo a los vientos secos.

El ambiente especialmente inhóspito en el que se desenvuelven los oryx de Arabia los obliga a evitar cualquier gasto innecesario de energía.

Son muy tolerantes entre sí —evitan las agotadoras luchas tan frecuentes en otras especies— y comparten sin problemas la escasa sombra de los arbustos y árboles achaparrados. Las manadas de oryx suelen estar compuestas por diez o más individuos, aunque su número puede aumentar sensiblemente cuando las condiciones se tornan favorables; se han registrado grupos de más de 100 individuos.

En el seno de la manada se establece una jerarquía lineal; el macho dominante actúa como dueño y señor sobre varios machos y hembras. El segundo animal en el rango tanto puede ser macho como hembra, y a él se someten los demás miembros de la manada, excepto el dominante, y así sucesivamente.

Sólo el macho dominante se aparea y, por ello, todas las crías e individuos jóvenes son hermanos o hermanastros. Los animales que no forman parte de la manada son rechazados mediante amenazas, persecuciones y, en ocasiones, enconadas luchas (si son machos). Sin embargo, si se mantienen en las inmediaciones de la manada, acaban siendo tolerados después de dos o tres semanas.

En los oryx de Arabia cautivos se ha observado un comportamiento distinto, quizá porque sobre ellos no planeaba la limitación extrema de los recursos alimenticios. Las manadas, en este caso, estaban formadas por un solo macho dominante adulto y varias hembras y crías. Los otros machos adultos formaban grupos de solteros en los que se establecía una rígida jerarquía mediante luchas incruentas y persecuciones frecuentes.

Cuando las condiciones son favorables, la hembra entra en celo, se acopla con el macho y, tras unos 240 días de gestación, da a luz a una cría única. En algunos lugares, la reproducción sigue un ritmo vagamente estacional: en las manadas introducidas en Omán y en Jordania, la mayoría de nacimientos se registran entre Octubre y Mayo. El destete tiene lugar a los cuatro o cinco meses y las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 2,5 y 3,5 años. La longevidad es de unos 20 años.

El oryx de Arabia está considerado por la UICN como especie en peligro de extinción y la CITES lo incluye en su Apéndice 1. La destrucción de sus poblaciones fue muy temprana en las regiones donde se desarrollaron las primeras civilizaciones humanas. Los pueblos nómadas, que tomaron el relevo de las desaparecidas culturas, no cesaron en su persecución: su caza era fuente de un placer excitante; su piel proporcionaba un valioso cuero y, por encima de todo, su carne era excelente.

El último oryx de Irak fue abatido en 1941 y, a partir de entonces, la especie sólo sobrevivía en los rudos desiertos arábigos de Nefud y de Rub-al-Khali. Pocos años más tarde, con la expansión de la industria del petróleo y la generalización del transporte motorizado, llegó su hora final. Los últimos ejemplares salvajes fueron abatidos en 1972 y todos los registros posteriores de la especie no han sido confirmados científicamente.

Afortunadamente, varios países árabes habían comenzado en los años 50 a formar y mantener manadas cautivas, y en 1962 una misión especial enviada por la UICN, el WWF y la «Fauna Preservation Society», consiguió, tras superar grandes dificultades, capturar dos machos y una hembra salvajes en el SE de Arabia. De allí fueron transportados a Kenia y, a continuación, al zoológico de Phoenix, en Arizona (EE.UU.), cuyo clima y habitat son análogos a los de su lugar de origen.

Este pequeño grupo prosperó y logró reproducirse con éxito; en 1968 sus efectivos sumaban 16 cabezas. Más tarde se formaron otros grupos productores en Los Ángeles, en Riad (Arabia Saudita) y en Quatar.

Hoy existen unos 300 ejemplares cautivos en la península de Arabia y 370 en diversos países occidentales, la mayoría en los zoológicos de Phoenix y San Diego. El éxito de este ambicioso programa internacional de reproducción permitió la reintroducción de varias manadas salvajes en Omán (1982) y Jordania (1983).

Estas manadas también consiguieron reproducirse con éxito y hoy el número de individuos en estado salvaje supera el centenar, por lo que la especie parece salvada.

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Nyala de montaña

El Nyala de montaña está en peligro de extinción

Nombre científico: Taurotragus buxtoni

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Nyala de montaña (hembra)

El nyala de montaña pertenece a un complejo género de antílopes en el que también se incluyen el gran kukú (famoso por la descripción hecha por Hemingway en Verdes colinas de África), el kudú menor, el nyala propiamente dicho, el sitatunga y el bongo.

Todos ellos son antílopes corpulentos y de tamaño más bien grande, como corresponde a unos animales estrechamente relacionados con el ganado vacuno doméstico (subfamilia Bovinae). Sin embargo, sus formas son más esbeltas que las de los bovinos propiamente dichos (tribu Bovini); también se distinguen de éstos por sus cuernos en espiral, a veces de formas espectaculares, que les confieren un gran valor como trofeo.

El nyala de montaña es un antílope de gran tamaño, más parecido al gran kudú que al nyala común. Como en otras especies del género (y de la tribu), el macho del nyala de montaña es mucho mayor que la hembra.

El primero de estos dos sexos también es el único que muestra los cuernos espiralados típicos de la tribu.Dichos cuernos sólo dan una vuelta o, como máximo, una vuelta y media bastante abierta.

La hembra tiene dos pares de mamas y en ambos sexos la cola es muy corta. Por último, tanto los nyalas como los kudús y demás Tragelaphus se distinguen bien de los elands (Taurotragus) por la espiral mucho más abierta de sus cuernos, la ausencia de papada y los pies elípticos en vez de redondos y parecidos a los de los bueyes.

El nyala de montaña habita los bosques y brezales situados entre 2.900 y 3.800 m de altitud. Como otros Tragelaphus, prefiere vivir oculto entre la espesura antes que en los espacios abiertos.

Es el antílope más tímido del género y su observación es muy difícil.

Suele alimentarse a últimas horas de la tarde y primeras de la mañana, y es básicamente un ramonea-dor que devora con fruición las hojas de los Hypencum y brezos gigantes.

Los machos viejos suelen ser solitarios; también lo son a veces las hembras y los machos más jóvenes, aunque lo más normal es que se asocien en grupos de diez a quince individuos. En ciertas ocasiones, estos grupos se fusionan unos con otros, formando manadas de más de 90 animales.

Los detalles de la biología reproductiva del nyala de montaña son muy poco conocidos. Las hembras de los antílopes de cuernos espiralados alcanzan la madurez sexual entre los 1,5 y 3 años de edad.

La primera de estas edades corresponde al antílope enjaezado, una especie muy próxima al nyala de montaña, y es probable que este último alcance la pubertad a una edad similar. Como en otras especies, es probable que los machos no puedan reproducirse hasta un año después que las hembras, más por motivos sociales que fisiológicos.

También es probable, por las mismas razones, que la hembra sólo dé a luz una cría en cada parto y que su período de gestación se sitúe entre seis y nueve meses. Considerando el gran tamaño de esta especie, es concebible que la hembra ataque a los predadores que se acerquen a sus crías, como lo hacen las de los elands, aunque también es probable que la principal defensa de las crías muy jóvenes consista en esconder se entre la espesa maleza, mientras esperan que llegue su madre para amamantarlas.

El nyala es, y siempre ha sido, un habitante exclusivo de una zona montañosa muy reducida en el sur de Etiopía (montes Arusi y Bale), y no fue descubierto por la ciencia hasta 1908 Desde entonces, su número ha sufrido un declive ininterrumpido, al mismo tiempo que se reducía su área de extensión geográfica a causa de la caza incontrolada y excesiva, la deforestación y la quema de brezos gigantes para obtener nuevas tierras de cultivo.

En los años 60 sólo quedaban entre 7.000 y 8.000 nyalas de montaña y la situación ha seguido deteriorándose; se estima que su número actual en estado salvaje es de unas 3.000 cabezas.

Una tercera parte de estos efectivos se encuentra en el Parque Nacional de las Montañas Bale, donde estaban relativamente bien protegidos hasta los últimos acontecimientos políticos. Desde entonces, su situación es más incierta y cualquier tipo de valoración es difícil. A pesar de elle ni la CITES ni la UICN lo reseñan en sus listas, probablemente porque antes de los acontecimientos luctuosos se llegó a la conclusión de que no estaba en peligro.

especies en extinción

Nyala de montaña (macho)

 
 

Marjor

El Marjor está en peligro de extinción

Nombre científico: Capra falconeri

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Marjor

El marjor, la cabra más corpulenta de todas, es un animal majestuoso e imponente que, por la forma peculiar de sus cuernos y la magnificencia de su pelaje, merece un lugar especial en el género Capra.

Como todas las cabras, muestra un acusado dimorfismo sexual. El macho es mucho mayor que la hembra y sus cuernos, que pueden alcanzar 1,6 m de longitud —frente a los 25 cm escasos de la hembra— son anchos de quilla y están enrollados en espiral. La espiral puede ser cerrada o abierta, pero siempre confiere, a los cuernos una estructura única que no es fácil describir.

El zoólogo Ivan Sanderson utilizaba el símil siguiente: recorte una larga cinta de papel cuya anchura disminuya gradualmente hacia un extremo, aguántela por ambos extremos y dele varias vueltas; antes de que se forme un cono completo, observará que queda una hendidura a lo largo de toda la estructura en espiral. Si le fuera posible rellenar la hendidura con un canalón, haciéndole seguir la misma espiral, conseguiría entonces la forma maciza del cuerno del marjor.

Esta gran cabra salvaje habita en la parte más occidental del Himalaya, en Cachemira (macizo Pir Panjal) y en las cordilleras del Karakorum y del Hindú Kush. No suele sobrepasar la línea de nieve porque carece del pelo interno del íbice, una cabra montes muy similar al íbex de los Alpes (pertenece a la misma especie, Capra ibex) que vive en las soledades heladas situadas por encima de la cota 3.700 m.

El marjor también frecuenta las montañas de altitud media y a veces, sobre todo en invierno, se encuentra a altitudes más bajas, en escarpados desfiladeros, roquedales, terrenos áridos y de monte bajo, e incluso en verdes praderas que no sufren la asidua presencia del hombre. Sus migraciones estacionales pueden cubrir desniveles de varios centenares de metros y, como otras cabras, es más activo a primeras horas de la mañana y al atardecer. Su régimen alimentario depende de la estación. En primavera y verano pace las hierbas y matorrales, mientras que en invierno ramonea las hojas de los árboles y los arbustos de hoja perenne.

Como la mayoría de los bóvidos, la estructura social de esta especie depende del sexo. Las hembras y los jóvenes inmaduros viven en manadas compuestas por unos nueve individuos, pero a veces se agrupan varias manadas y forman asociaciones temporales de hasta cien miembros. Los machos adultos viven solos la mayor parte del año y únicamente se unen a la manada durante la época de celo; sin embargo, en una población que habita en el N de Pakistán algunos machos permanecen todo el año con las hembras.

La jerarquía en el seno de la manada se establece mediante frecuentes amenazas y luchas; los machos se vuelven muy agresivos entre sí durante todo el período de celo. Las luchas suelen consistir en embestidas y en trabar los cuernos con los del oponente, intentando empujar y torcerle la cabeza y el cuello hacia un lado para hacerle perder el equilibrio.

Los apareamientos tienen lugar en invierno y los partos desde finales de abril hasta principios de junio. Después de 155 días de gestación, la hembra da a luz una o dos crías, que no abandonan su compañía hasta la siguiente estación de cría. Los jóvenes marjores alcanzan la madurez sexual hacia los 2,5 años de edad y su longevidad es de unos once o doce años. Algunos consiguen superar estas cifras.

El marjor ha sido muy perseguido como trofeo por los cazadores deportivos. También han sido sacrificados en gran número por las poblaciones nativas, que aprecian mucho su piel y su carne. Otras causas importantes de la drástica disminución de sus efectivos han sido la competencia con el ganado doméstico y la pérdida de habitáis adecuados por la expansión de la agricultura.

Por último, gran parte de su limitado rango de extensión geográfica se encuentra en zonas políticamente inestables, que han sido escenario reciente de una intensa actividad militar.

La UICN considera la especie como vulnerable en términos generales. La subespecie C. falconeri megaceros del centro de Pakistán y zonas adyacentes de Afganistán, cuyos efectivos no alcanzan las 2.000 cabezas, es considerada por la UICN en peligro de extinción.

Las subespecies C. f. jerdonensis y C. f. chialtanensis, de Pakistán y Afganistán, están incluidas en el Apéndice 1 de la CITES. Sin embargo, George Schaller, en un estudio realizado a mediados de los años 70 y 80 del siglo pasado sobre las cabras y carneros salvajes del Himalaya, ya indicaba que la primera era probablemente un sinónimo de C. f. megaceros, mientras que la segunda podía ser una raza de la cabra salvaje, Capra aegargus.

Otros caprinos amenazados o cuyas poblaciones se encuentran en una posición delicada son los siguientes: serau (Capricornis sumatrensis), serau de Formosa (Capricornis swinhoei), gorales (Nemorhaedus sp.), tahr del Nilgirí (Hemitragus hylocrius), tahr arábigo (Hemitragus jayakari), arruí (Ammotragus lervia), íbice de Abisinia (Capra walie), argalí (Ovis ammon), urial (Ovis orientalis) y carnero de las Montañas Rocosas (Ovis canadensis).

En esta lista también lo incluyen especies reseñadas por la CITES y que no han sido aún incluidas en los libros rojos de la UICN porque muchos caprinos constituyen espectaculares trofeos de caza y son, por tanto, potencialmente muy vulnerables.

cabra marjor

 
 

Alpaca

Nombre científico de la Alpaca: Lama pacos

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Alpacas

Más suave que un cordero… pero mucho menos dócil

La alpaca es una raza doméstica que ha sido seleccionada después de sucesivos cruces de llamas, en busca de la calidad de su lana.

Vive en rebaños, como las ovejas, alrededor del lago Titicaca, donde se cuentan más de dos millones.

Pero este elegante herbívoro no es tan dócil como parece. De la familia de los camélidos, como el camello o la vicuña, es espantadizo y testarudo.

No le hacen efecto ni las amenazas ni las caricias y atraparlo para esquilarle no es cosa fácil…

Su pelo suave y flexible llega a alcanzar por los flancos hasta doce centímetros de longitud. Generalmente es liso: blanco, pardo o negro, aunque también puede ser con manchas, siendo siempre muy apreciado por su calor y ligereza.

Los incas hacían con él ropas y alfombras; después, los blancos, intensificaron la cría de la alpaca para fabricar el tejido que lleva su mismo nombre.

Hoy en día se mezcla con lana corriente y fibras sintéticas.

La alpaca vive todo el año en las mesetas húmedas de la cordillera de los Andes en Perú y Bolivia. Sólo abandona sus pastos en la época de esquila, en la que es llevada al núcleo urbano, pese a sus protestas que expresa escupiendo con fuerza.
TIPO: Vertebrados
CLASE: Mamíferos
ORDEN:Artiodáctilos
SUBORDEN: Rumiantes
FAMILIA: Camélidos
CARACTERÍSTICAS: Longitud: 2 m. (más 24 cms. de cola)
Altura hasta la cruz: 110 cms.
Peso: Hasta 70 kgs.
Alimentación: Hierba y hojas frescas

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Aguantibo

Nombre científico del Aguantibo: Arctocebus calabarensis

Poco rápido y, sin embargo, aficionado a los insectos, el aguantíbo está especializado en la caza de orugas. Las detecta por su olor, pues tiene un sentido del olfato particularmente fino.

No le molesta que algunas orugas estén recubiertas de pelos urticantes: las manosea, las estira y las pela antes de tragárselas.

Nunca emite otros sonidos que gruñidos y silbidos de temor y se agarra tan fuertemente a las ramas que es muy difícil obligarle a soltarlas.

Las observaciones han mostrado que sus manos se cierran sobre los barrotes de una jaula mediante un movimiento reflejo, semejante al de las garras de los pájaros.

Este pequeño primate desprovisto de cola es muy sensible al ruido, desplazándose por la noche, muy lentamente, entre las malezas de la selva de África Ecuatorial.

En caso de peligro, llega a moverse tan lentamente que pasa inadvertido; incluso llega a escapar del acecho de sus enemigos carnívoros, que suelen detectar a los monos por la agitación de las ramas de los árboles. Cada aguantibo vive aislado de sus semejantes y, pese a su pequeño tamaño, tiene un territorio muy amplio (varias hectáreas).

Con su congénere el poto, igualmente africano, es el homólogo del loris asiático, formando los tres juntos la familia de los lorísidos.

TIPO: Vertebrados.
CLASE: Mamíferos.
ORDEN: Primates.
FAMILIA: Lorísidos.
CARACTERÍSTICAS: Longitud: De 25 a 30 cm. Peso: 250 grs.
Cuatro miembros de la misma longitud. Dedo índice reducido. Trepador nocturno provisto de garras. Se alimenta de insectos (orugas).
Gestación: 4 meses.

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Aguantibo

 
 

Remora

Nombre científico de la Rémora: Remora remora

La remora tiene en su dorso una ventosa que le permite adherirse a cualquier superficie y ser transportada sin fatiga a través del océano. Pero, ¿por qué aceptan sus anfitriones transportarla?

Cuando su soporte es el caparazón de una tortuga o el casco de un barco, se puede comprender, pero cuando es un tiburón? Se supone que la remora despioja a las tintoreras librándolas de los crustáceos parásitos que se adhieren a su piel.

La mandíbula de la rémora está bien adaptada para este trabajo y, a menudo, se le puede ver trabajando en la boca o en las branquias de la tintorera.

La ventosa de la remora es la aleta dorsal modificada; las antiguas leyendas aseguraban que tenía la capacidad de parar la marcha de un barco, pero lo cierto es que levantando por la cola a una remora que esté adherida al fondo de un cubo se pueden levantar una docena de kilos.

Esta fuerza de adherencia es utilizada en la pesca de la tortuga, para ello se suelta una remora que esté atada al pescador por medio de una cuerda larga, esperando que ésta se adhiera a una tortuga y ya sólo falta tirar de la cuerda…

Al contrario que los demás peces, la remora tiene el vientre más oscuro que el lomo, ya que a menudo suele viajar con el vientre al descubierto y las necesidades de camuflarse exigen que la parte oscura esté hacia la luz.
TIPO: Vertebrados.
CLASE: Peces óseos.
ORDEN: Equeneiformes.
FAMILIA: Equeneidos.
CARACTERÍSTICAS:
Longitud: De 35 a 40 cm.
Color gris-marrón.
Alimentación: Peces, crustáceos.
Presente en todos los mares.

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Remora

 
 

Zorro Ártico

Nombre científico del Zorro Ártico: Alopex lagopus

El hambre aguza su ingenio

¿Habrá olvidado algún cazador negligente a esta bella presa de pelo blanco que yace sobre el hielo? Se acerca un ave: siempre hay amantes de despojos.

De pronto, el supuesto cadáver se pone en pie, y de un salto inmoviliza al intruso imprudente antes de que pueda emprender el vuelo.

Este no es más que uno de los múltiples trucos que utiliza el zorro ártico para capturar las escasas presas existentes en las regiones heladas del norte de Canadá, de Groenlandia y de Siberia.

Se alimenta de roedores, cuando los encuentra, aunque a menudo no tiene más remedio que contentarse con cadáveres arrojados en las orillas y con desechos.

A menudo también tiene el recurso de merodear los campamentos de cazadores, a los que roba lo que puede.

El zorro ártico no desciende casi nunca más abajo del círculo polar. Su pelo, blanco en invierno, se vuelve grisáceo en primavera y verano.

Constituye un camuflaje en la nieve y un excelente aislante que le permite vivir a temperaturas de cincuenta grados bajo cero.

Para asegurar su supervivencia y la de su familia durante las épocas difíciles, el zorro cava verdaderas despensas, guardando en ellas sus víveres.

En el momento de la reproducción, en Marzo, la hembra puede parir hasta diez crías por carnada. Sin embargo, la subalimentación de la madre produce entre ellos una gran mortandad.
TIPO: Vertebrados.
CLASE: Mamíferos.
ORDEN: Carnívoros.
FAMILIA: Cánidos.
CARACTERÍSTICAS:
Longitud: Hasta 90 cm. (cola incluida)
Planta de las patas peludas, rodeadas de largos pelos.
Longevidad: 13 ó 14 años.

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Zorro Ártico

 
 

Marabú

Nombre científico del Marabú: Leptoptilus crumeniferus

Un barrendero eficaz

Los marabús, con su pico tan largo y tan fuerte, pueden escarvar en los cadáveres y arrancarles pedazos de carne sin mancharse las plumas de sangre.

Su afición por las carroñas ha sido beneficioso para el hombre, y en algunos pueblos de pescadores estas aves hacen una gran labor de limpieza.

Esta ave, que habita en África, vive en grupos. Bajo una cabeza y un cuello desprovisto de plumas muestran una especie de bolsa extraña; en los machos esta bolsa se hincha durante la época de reproducción y señala su agresividad.

Durante la época de sequía se reúnen entre los árboles cerca de un lugar de agua.

Las hembras se unen a ellos allí, pero a veces son rechazadas con fuerza.

Pero cuando las parejas están formadas, macho y hembra se ponen a trabajar y comienzan la construcción de su nido, que tendrá noventa centímetros de diámetro; el macho busca ramas y la hembra las junta y recubre con ellas el nido; después, pondrá allí de dos a cinco huevos que serán incubados por los padres a relevos.

Después de que nacen las crías, los padres se ocupan de ellas durante cuatro meses aproximadamente y les alimentarán con ranas, ratones y pedazos de carroñas.

Este régimen debe contener una dosis equilibrada de todas las substancias naturales necesarias para el desarrollo del joven marabú y especialmente de calcio, administrado por los esqueletos de los pequeños animales.

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Marabú

 
 

Pelícano

Nombre científico del Pelícano: Pelecanus onocrotalus

Un gran pescador

Colocados en forma de arco, los pelícanos son grandes aves de picos potentes y alargados, avanzan al ras de las olas agitando sus alas.

Esta extraña danza tiene como finalidad el espantar a los peces y llevarlos hacia aguas menos profundas.

Allí el pelícano, sirviéndose de su temible pico y utilizando su bolsa como red, tragará fácilmente dos kilos diarios de alimentos.

El pelícano blanco es la especie más extendida. Es una gran ave cuyo extremo de las alas es de color negro.

Su enorme pico amarillo (40 cm. de longitud) termina en una punta roja y es donde el ave guarda sus alimentos.

En el suelo tiene un aspecto ruin, pero es un buen nadador y un volador de gran resistencia. Le gusta tanto el agua dulce como la salada.

Es migrador; llega a Europa meridional al final de abril y vuelve a marcharse a las regiones más calientes en octubre. Su nido está construido con cañas, pequeñas ramas, plantas acuáticas y con hierbas. Los padres incuban sus dos huevos (a veces sólo uno) durante treinta días; lo harán por turnos.

Las crías son muy feas cuando nacen, pero más tarde se recubren de un plumón blanco; un mes más tarde ya pueden nadar.

La familia de los pelícanos comprende seis especies. En el sureste de Europa y Asia central y meridional se encuentra el pelícano ceñudo.

El pelícano blanco de América frecuenta los lagos desde el Ontario hasta Tejas. Sólo existe una especie en Australia, que es el pelícano con anteojos, y en África el más extendido es el pelícano rosa.
TIPO: Vertebrados.
CLASE: Aves.
ORDEN: Pelicaniformes.
CARACTERÍSTICAS
(Pelícano blanco): Longitud: 1,60 m.
Envergadura: 2,50 m.
Peso: 10Kg.

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Pelícano

 
 

Anchoa o Boquerón

Nombre científico de la Anchoa: Engraulis encrasicholus

Es el signo de que se prepara un drama bajo el mar, como, por ejemplo, de que hay atunes en las proximidades. Las anchoas entonces, apercibidas del peligro, organizan su defensa.

Todos estos pececillos se apiñan unos contra otros y forman un banco, que extendiéndose por decenas de metros, se transforma en una bola hirviente, pero compacta, de varios metros de diámetro.

Entonces, las anchoas que no han sido lo bastante astutas para colocarse en el centro de la bola, servirán de protección a las demás, corriendo grave riesgo de ser comidas. Cuando llegan los atunes, rodean la bola y tragan al pasar todas las anchoas que pueden alcanzar.

Las anchoas viven en bancos compuestos de miles de individuos, y se alimentan del plancton que tragan nadando con la boca abierta.

Cuando el plancton es muy abundante, las anchoas que nadan en el frente del banco vuelven por turno a la retaguardia, a fin de que todas tengan suficiente comida.

Los bancos descienden a grandes profundidades marinas, pero cuando llega la primavera, ascienden más cerca de la superficie y emigran hacia los lugares donde pondrán sus huevos.

Las anchoas de Europa emigran hacia el estuario del Elba. Se conocen un centenar de diferentes especies, una de las cuales, muy famosa, es la anchoveta, que constituye un importante recurso económico para Perú.
TIPO: Vertebrados
CLASE: Peces óseos
ORDEN: Cupleiformes
FAMILIA: Engraúlidos
CARACTERÍSTICAS:
Longitud: Hasta 20 cms.
Boca hendida
Mandíbula inferior retraída
Huevos pelágicos (que flotan en la superficie) que se abren dos o cuatro días después de la puesta.

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